Un silbido, cruza el pueblo,
y se ve, un jinete,
que se marcha, con el viento,
mientras grita, que no va a volver.
En algún lugar – Duncan Dhu
—Apá,
tengo frio.
—Aguanta mijo, ya falta más poquito, ya casi
llegamos.
—Apá, hace mucho frio.
—Mijo, ya merito vamos a llegar, espérate un
poquito. Mira, toma, ponte mi chamarra, nomás dóblale las mangas pa que no te
estorben, tienes que poder moverte rápido, por si las moscas.
—Pero apá, ¿Usted no tiene frio?
—No mijo, yo estoy fuerte, todavía aguanto un
poquito más, póntela mientras y ya cuando se te pase el frio me la regresas.
—Si apá.
—Nomás aguanta otro poquito mijo.
—Apá, ¿y por qué caminamos tanto?, ¿qué andamos
buscando?
—Andamos buscando un mejor futuro para ti y tus
hermanos, un lugar donde brille más el sol y donde haya trabajo pa mí y pa tu
amá; y pus un lugar donde haya una escuela más mejor pa ti. Yo sé que tú eres
inteligente y que allá vas a llegar a ser un hombre de bien, pa eso vamos.
—Apá, tengo frio.
—Aguanta otro poquito mijo, ya casi llegamos.
—Ya me quiero regresar apá, ya caminamos y
caminamos y no llegamos a ningún lado, mejor hay que regresarnos apá, allá donde
vamos nadie nos espera.
—Aguanta un poquito por favor mijo, ya casi
llegamos.
—Pero tengo frio. Ya no quiero ir.
—Mira mijo, ya se empiezan a ver las luces. Eso
blanco que se ve hasta allá son las luces, segurito allá está la ciudad, seguro
que ya llegando ahí ya encontramos que comer y algo de agua, y pues quien quita
y encontramos una cama calientita, pa que te puedas dormir bien calientito,
cómo cuando nos dormíamos los cinco juntos, ¿si te acuerdas no?
—Apá, tengo frio.
—Mijo, por favor, ya casi llegamos, aguanta un
poquito más, acá no nos podemos quedar, ya en la noche salen hartos animales
bien feos, y pues no queremos que nos pique uno y ya nos quedemos todos tiesos
por acá, nomás aguanta otro poquito, y ya te vas a poder dormir bien
calientito. No quieres que nos vaya a pasar como al compadre Chon ¿verdad?, que
se durmió un poquito y lo picó la culebra, no mejor vamos a seguir caminando.
Ya vez lo que dice la abuelita, que si los bichos oyen ruido se van, porque son
bien miedosos, entonces si seguimos caminando segurito se van, segurito no nos
pican.
—Apá, tengo mucho sueño.
—No mijo, eso si que no, no te me vayas a quedar
dormido. Pela bien los ojotes, no vayas a dejar que se te cierren. ¡No te vayas
a dormir cabrón!, eso si que no. Ponte a cantar, ándale mijo, cántame esa
canción que cantabas siempre en las noches, ándale cántamela.
—No, apá, tengo frío.
—Ándale mijo, cántala, no te duermas, que no se
te cierren los ojitos, ándale mijo, ya casi llegamos. Mira las lucezotas, ya se
alcanza a ver la ciudad, ya casi llegamos y vas a estar bien calientito, no te
vayas a dormir mijito, por favor corazón, no te duermas papacito.
—Apá, tengo harto frío.
-Ven
mijo, te voy a cargar. A ver si te puedo calentar un poquito con mi cuerpo, voy
a tratar de caminar al mismo paso, pero ya estoy muy cansado, pero voy a
tratar. Ven mijo, acurrúcate acá en mi pecho, mete tus manitas a mi espalda, abrázate
bien. No te me vayas a dormir mijo, tú no por favor. Ya vamos a llegar, ya
nomás como media hora de camino y llegamos, ya falta bien poquito.
—Apá, tienes bien fría tu espalda.
—Ay mijo, tu mete tus manitas. Ya casi llegamos
y vas a ver que nos vamos a comer una hamburguesa, una coca pa ti solo. Vamos a
comprarte un Transformers, el Superman; vas a ver que vas a entrar a la escuela
y vas a tener muchos amigos, y cuando regresemos al pueblo vas a ser un
muchacho de bien que va a ayudar a todos los del pueblo. Nomás echale un
poquito más de ganas, que ya casi llegamos, ya nomás nos falta bien poquito.
—Apá, tengo mucho frio, mucho sueño.
—-No te me vayas a dormir, por favor mijo, nomás
te pido que no te me duermas, por favor mijito chulo, no te me vayas a domir
mijito, nomás no te me duermas mijo. ¿Mijo? ¿Mijito? ¿Corazón? ¿Mijo? ¿Juanito?
Despiértate por favor papá ¿Mijo? ¿Mijo? ¿Mijo?...