la miré detenidamente,
me
miró fijamente,
nuestras miradas chocaron con angustia,
nuestras manos temblorosas,
mi pene
resbalando por su estrecha vagina,
mi boca danzando en sus dientes,
mi lengua resbala por todo su cuerpo,
llega sin prisa a su hermosa flor,
la saboreó,
la huelo,
la
siento,
apesta,
apesta,
apesta.
Una noche más en el olvido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario