Una muerte lenta ataco el poema que te recite, aflojaste mi reloj, la camisa negra de terciopelo poco a poco se fue al vacío, un poco de heroína penetro el campo de tu piel tensa, pegaste un grito de loca, tomaste un cuchillo y un lapicero negro; la radio sonaba al compás de Chuck Berry, yo recitaba el poema y tu drogada con el lapicero negro la fiesta apenas comenzaba, yo feliz con mi viejo acompañante el jack Daniels, gritando y moviendo los pies como tin tan; fijo la garganta y la atravesó lentamente como un trozo de pan, el cuerpo cayo como un roble talado la sangre brotando como una regadera patas arriba , llegue corriendo muy lento, ya que el efecto de mi amigo me había echo perder total mente la dirección del camino, un charco espeso un lapicero negro y una muerte, en la mano sostenía una carta, con unas palabras
!vivir en mi corazón soñar mi muerte amar mi carta y leer un poema para mi ¡.
!vivir en mi corazón soñar mi muerte amar mi carta y leer un poema para mi ¡.
Hugo enrique de la rosa (el mama)
lee y vomita
No hay comentarios:
Publicar un comentario