Tinta y Rabia

Tinta y Rabia

sábado, 4 de abril de 2015

Mensa-je

lee y vomita:

Veía de lejos la computadora,
me observaba como si quisiera decirme algo,
como si tramara algo.
Una semana llevaba apagada,
no pensaba por ningún motivo prenderla,
el internet es un lugar peligroso.

Contrario a mis pensamientos
me levanté del sillón, acerqué la pequeña silla
y la encendí.
Presión perfecta para conectarme a la vida.

Como autómata abrí de par en par
varias ventanas del navegador,
Facebook, Twitter, Gmail y Google,
¿Google para qué?

Cada una contenía mensaje, notificaciones, vistas,
visitas, etiquetas, cosas compartidas, vídeos, fotos,
foros, recomendaciones, y un sin fin de pendejadas más.

Fui pasando una por una,
dando rápidos vistazos
para tratar de encontrar un vestigio de ti,
alguna señal de ti.
Algo que me recordara porque había preferido
apagar la puta computadora.

Revisé y revisé,
diez horas de mi vida en esa silla incomoda,
parpadeando solo lo necesario,
buscando y buscando.

Lo único que encontré
fueron cadenas,
fotos donde yo no aparecía,
carteles, invitaciones,
una que otra promoción
y un test para saber quien era el amor de mi vida.
¡Vaya mierda!

3 comentarios: