lee y vomita:
- Deberías de cortarte esas rastas
Me dijo mientras me veía a los ojos.
- ¿No te gustan?
Le contesté.
- No es que no me gusten, pero te verías mejor con el cabello corto.
Un mes después me cortaba las tan odiadas rastas.
Después de eso siguieron un sin fin de sacrificios y cambios "buenos".
Comencé a bañarme mas seguido.
No faltaba a la facultad.
Hacía la tarea.
Ayudaba en las labores de la casa.
Cine, comer, plaza, vueltas, vueltas y mas vueltas.
Dejé de tomar, coño, deje de tomar.
Nunca mas tonayan.
Volaba entre nubes de cartón.
Entre misterios de amor y locura.
Haciendo el aseo y esperando tu llegada.
Viendo como preparabas la comida.
Viendo como los días pasaban de largo.
- Creo que no debemos estar juntos.
- ¿Tú crees?
- Si.
- Pero, ¿por qué?
parpadeó.
- Has cambiado mucho.
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