Tinta y Rabia

Tinta y Rabia

martes, 9 de diciembre de 2014

Presentación

lee y vomita:

-Mira mamá, el es Everardo, el chico del que te hablé.
-Mucho gusto señora.
-Mjum.
-¡Hay mamá!
-Mucho gusto joven. ¿y que van a hacer o qué?
-Vamos a estar aquí en la casa, veremos una película, y ¿no se si pueda quedarse a comer?
-Aja, está bien.

Estaba nervioso, no sabía lo que podría pasar. Miraba constantemente a la puerta, de un momento a otro ésta podría abrirse.
"Ven tócame, desnudame, hazme tuya", la voz sensual y su desnudez no evitaban que sintiera miedo. La adrenalina del momento recorría todos los poros de mi cuerpo, sin embargo la excitación era más fuerte que yo.
Puse mis labios sobre los suyos, temblando recorrí su cuerpo, poco a poco. "No tiembles", me dijo al oído, lo que hizo que mis manos se movieran mas rápido, arítmicamente.
Burdamente fui retirando su ropa, mientras me despojaba de la mía; me caí un par de veces, pero al final estábamos desnudos, lucia hermosa, pechos firmes y bien torneados, piernas largas y fuertes, poco bello en el pubis, su cabello caía a caudales sobre sus hombros. No pude resistir y la besé con toda la pasión que podía albergar mi ser. Mi pene tardó un poco en entrar, cuando lo conseguí nos fundimos en uno solo, moviéndonos inexpertamente mientras nos seguíamos besando. El orgasmo llegó en diferentes momentos, haciéndonos vibrar.
Por un momento lo olvidé todo, pero cuando escuche su voz en la sala, sentí que el corazón saldría corriendo en cualquier momento de mi pecho.

-¿Mamá, estas es casa?

temblaba aún mas.

-¿Mamá?
-Hija. Aquí en la cocina.
-¿Everardo? ¿Que haces aquí?
-Ham, yo, este, ham...
-El joven vino a buscarte, y le dije que podía esperarte, pero creo que ya se tiene que ir.
-Ham, si, bueno, yo...
-Lo acompaño a la puerta joven.
-Si. adiós.
-Bye.
-¿Te marco?
-Si.

Dimos un par de pasos hasta la puerta, quería abrazarla y volver a besarla, la amaba.

-No vuelva a poner un pie en mi casa joven.
-Pero...
-Adiós.

La puerta casi se estrella en mi cara, no dije nada y salí casi corriendo. Pinche vieja, lo chingón fue que me robé su tanga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario