A Karenzia
He parpadeado en secuencias de dos en dos
por los últimos treinta minutos.
La luz se ha esfumado entre mis dedos,
baña los recuerdos perdidos.
El celular se contorsiona a mi lado,
ente viviente sin sentimientos,
el sonido penetra con decíbeles amargos
los recovecos de los recuerdos efímeros.
Busco sin suerte la figura fría,
se encuentra a mi lado,
a un lado, a tu lado;
no puedo sostenerlo entre mis manos,
el sueño es más fuerte que yo,
me abraza en su pecho.
Sonidos y luz de fondo,
mensaje, mensaje, mensaje.
La vida es complicada,
o es tan complicada como nosotros decidamos.
2:25 de la madrugada.
Es hora de dormir.
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