Tinta y Rabia

Tinta y Rabia

viernes, 18 de abril de 2014

La gallina de los huevos de oro

lee y vomita:

La cerveza resbala por mi garganta, se funde con mis entrañas,
llega lenta, tiene el sabor a vagina de niña de catorce años,
con solo unos cuantos pelos adornando su rosadez.
Adentro la punta de mi lengua, y lamo como vil perro sus labios de durazno,
lamo sus delicados vellos, como si la vida se me fuera en ello.
Se atoran en mi garganta,se atoran sus piernas; se atoran sus brazos como raíces,
 no para de gemir, somos como un gato encima de otro,
llagando su entrepierna, llagando mi verga, destrozando moralidades absurdas,
destrozando a la gallina de los huevos de oro,
 empalando su rajada, empalando sus catorce años, empalando la moralidad de su trenza morena,
la arranco de tajo, se viene en mi ombligo, encharca la pasión,
se come sus fluidos, se atraganta con mi semen salado,
se voltea y se pone en cuclillas, muerde la almohada como si fuera a parir, rasguña la cama,
gime,después asoma una sonrisa; goza, brilla, se mueve, se voltea y llora de alegría.
Cinco pesos no son suficientes para mitigar el ardor de su vagina,
pero son suficientes para restaurar su corazón herido, para restaurar el silencio de sus ojos,
para calmar el peso de la agonía, la muerte embotellada, la vida apagada,
la dulce melancolía que se pierde y se difumina entre el humo que sale de mi boca.
Todo hubiera sido perfecto, sino hubieras estado inconsciente.

Everardo "Perro Rabioso" Martínez
Hugo "Mama" de la Rosa

No hay comentarios:

Publicar un comentario