lee y vomita:
Hoy es uno de esos días en el que quiero ponerle en su madre al primero que se me ponga enfrente, ustedes se preguntaran ¿por qué?, la respuesta podría ser rápida y falsa: tuve un mal día, pero mi día ha sido perfecto.
Me levanté y el desayuno estaba listo, no tuve que esperar, comí lentamente, despacio, no había motivo para apurarse, cinco minutos antes me habían avisado que la clase se cancelaba, dos horas libres. Prendí la tele, mi caricatura favorita estaba en el aparato, me acosté y la miré, me reía de vez en vez, pensando en que las cosas corrían a la perfección, algo que no me había pasado nunca en mi vida.
Me dispuse a bañarme, fui a revisar el boiler, estaba prendido, no mames, el pinche colmo, revisé si había papel, dos rollos, el jabón nuevo, la toalla seca, todo era anormal.
Salí de mi casa pensando que estaba pasando, me encontré un billete de veinte pesos. El perro que siempre me ladra me movió la cola, la señora de las quesadillas me dio dos de regalo, que por que el que las pago ya no las quiso, al llegar al salón el maestro me dijo que estaba exento que me podía retirar, esto ya era el colmo del colapso, mi vida no esta, nunca ha sido así, algo esta por pasar.
Así que espero al primer hijo de su puta madre para darme en la madre con el, se que perderé, siempre he perdido, nunca fui bueno para los madrazos. Vi a un flaco acercarse, mucho hueso y poca diversión, un gordo venia muy de cerca de el, mucha grasa y poca movilidad, necesitaba a alguien que me madreara, que me regresara a mi mundo, a mi realidad. Mis ojos se iluminaron cuando vi al tipo mas rudo que jama imagine, cabeza rapada, ancho, alto, pantalones de mezclilla, botas de casquillo, ahuevo este era el momento. Cuando pasó a mi lado le tiré el primer golpe, se lo estrellé en su frente, la mano me dolió, contesto la agresión con una patada, cual fue mi sorpresa que no me la asesto, se cayo de espaldas y perdió el conocimiento, lo jalé a la banqueta y lo dejé recostado en una sombra.
Caminé a mi casa, mi novia ya estaba ahí, supuse que todo saldría bien, me recibió con una sonrisa en su rostro, todo estaba perdido, me recibió con un beso cálido y me dijo: "estoy embarazada", todos los sentimientos antes experimentados desaparecieron, regresaba a mi mundo, se me había jodido la vida, lance una carcajada, a la que ella respondió: "que bueno que te hace feliz mi amor".
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